¿Cuáles son los cambios sobre cotización en el nuevo año?

El año 2018 llega con cambios respecto a las normas de cotización, aplicadas desde el pasado 1 de febrero. En primer lugar, la base mínima de cotización a la Seguridad Social, se ve incrementada un 4%, elevándose a 858,6 euros (33 € más que en 2017).

Así, durante 2018, la cotización estará limitada, en función de cada grupo de categorías profesionales por las siguientes bases:

Bases mínimas y máximas cotización

Por lo que respecta a los trabajadores autónomos, la base mínima de cotización se ha incrementado en un 3%, hasta los 919,8 € mensuales, mientras que se mantienen tanto la base máxima como el tipo de cotización por contingencias comunes al régimen especial.

En cuanto a los empleados de hogar, se ha actualizado la escala de cotización por contingencias comunes y profesionales en función de las retribuciones mensuales:

Cotización empleados del hogar

Se mantienen sin cambios respecto a 2017 los tipos de cotización; la cotización adicional por horas extraordinarias; los tipos de cotización referente a desempleo, y el relacionado con el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa).

Los autónomos y las pymes podrán aplazar deudas de hasta 30.000 euros con el Fisco

aplazar deudas pymes y autonomos

El Ministerio de Hacienda permitirá que tanto pymes comos autónomos puedan continuar aplazando sus deudas con el Fisco. Así lo señala la Agencia Tributaria en una nota informativa en la que señala que «las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento que se refieran a deudas por importe global igual o inferior a 30.000 euros no necesitarán aportar garantías, y se tramitarán mediante un proceso automatizado».

A finales de 2015 la Agencia Tributaria incrementó el umbral máximo de aplazamiento sin aval de 18.000 euros a 30.000 euros. Sin embargo, a finales de 2016 Hacienda endureció en un decreto las concesiones del Fisco, norma que suaviza ahora para las pequeñas deudas.

Los contribuyentes que soliciten estos aplazamientos pagarán intereses de demora, actualmente situados en el 3,75%.

Así, las pymes podrán aplazar sus cuotas de IVA y del Impuesto de Sociedades sin garantías hasta un máximo de seis plazos mensuales. En el caso de los trabajadores autónomos, el límite se irá a los doce meses y aliviará las cuotas de IRPF e IVA a las que deben hacer frente. No se podrán aplazar las retenciones del Impuesto de la Renta de los trabajadores del autónomo y los pagos fraccionados de Sociedades, como ya establecía el decreto.

«La medida sobre el IVA repercutido sí les afecta, si bien van a poder seguir solicitando aplazamientos y fraccionamientos de IVA si justifican que no han cobrado las cuotas repercutidas. Por tanto, la principal modificación para los autónomos será que deberán acreditar que no han cobrado las cuotas de IVA repercutidas, en particular en aquellas solicitudes que excedan el límite exento de garantías», indica la nota.

Las grandes empresas apuestan por vías de financiación alternativas a la bancaria

bolsa

Las grandes empresas españolas están cambiando su tendencia a la hora de buscar financiación para mantener la estabilidad de sus negocios. Este hecho se puede observar, especialmente, en las grandes empresas que cotizan en Bolsa.

Así, se observa que durante la crisis, los recursos de las empresas del Ibex 35 han aumentado un 24%, mientras que la financiación bancaria se ha reducido en un 42% en un periodo de seis años (2010-2016). En este sentido, la financiación bancaria se ha reducido de 113.518 millones a 65.517 millones.

En su informe, BME indica que “el reto es que más compañías de menor tamaño puedan también incorporarse a esta tendencia a través de mercados especializados como el MAB (Mercado Alternativo Bursátil) o el MARF (Mercado Alternativo de Renta Fija)”. Este último contribuye a la financiación de las empresas españolas como una nueva fuente de financiación complementaria del crédito bancario a través de distintos tipos de emisiones de renta fija, como bonos y pagarés.

En este sentido, BME indica que “aunque las condiciones de financiación de estas compañías han mejorado en el último año, siguen teniendo una gran dependencia del crédito bancario que les hace frágiles en momentos de restricciones financieras”.

Por ello, cada vez más empresas apuestan por métodos de financiación alternativos al bancario, seguros y garantizados para obtener la solvencia necesaria para sus negocios.